Gotas de lluvia que inundan la ciudad. Oxígeno que me llega a través del humo del cigarro. Manos calientes, aroma a café, labios secos. Aquella melodía que no para de sonar y siento muy lejos. Mi mirada en tus ojos dormidos. Viento que golpea el cristal, y mi perro no deja de ladrar. Velas encendidas y ese olor a vainilla. Tacto suave, páginas viejas que se rompen como susurros, esos que hielan la piel. Silencios agradables, repetitivos, confusos, afligidos. Mar de estrellas, a veces fugaces, como los amores eternos. Versos inacabados en dedos inexpresivos. Las mejillas rosadas mi color favorito, como el verde, a mi lado. Y supongo que todo esto es lo que me hace ser.

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lunes, 15 de septiembre de 2014

El que quiere, puede...


A veces, hace falta una decepción para entender que la vida no está hecha de alegrías, sino de intentos, que no puedes aprender sin cometer un error primero.

Que si te caes 7 veces, te levantas 8. Que la vida no es de color rosa pero si tiene un color especial, que todo sería perfecto si los planes que nos inventamos antes de irnos a dormir se hicieran realidad, pero la vida está hecha de miles de intentos, de algunos fracasos y un millón de victorias. Que si quieres algo, tienes que ir a por ello sin pensar “es demasiado tarde”, nunca es demasiado tarde. Que no hay prisa, que las cosas difíciles cuesta conseguirlas y las imposibles sólo cuestan un poco más. “Tus pensamientos son los arquitectos de tu destino”. Cuando necesites llorar, llora. Cuando necesites gritar, grita hasta que se te gaste la voz, y cuando nadie te entienda, ponte la música lo más alto posible, porque la música es lo que más se acerca a expresar lo inexpresable. Tú decides quien eres, no la sociedad. Escucha las canciones que te gusten y no las que están de moda, viste como te dé la gana y que no te importe lo que piense la gente de ti, que te resbalen las opiniones de los demás. Si alguien se ríe de ti demuestra que hay clases de gente y gente con clase, que las personas que se ríen de los defectos físicos de otra, dejan al descubierto sus defectos mentales. Disfruta de todos los momentos, tanto los buenos como los malos, porque la vida es un regalo y no hay que desperdiciarla. Como Charlie Chaplin dijo “Un día sin sonreír es un día perdido”.

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