Gotas de lluvia que inundan la ciudad. Oxígeno que me llega a través del humo del cigarro. Manos calientes, aroma a café, labios secos. Aquella melodía que no para de sonar y siento muy lejos. Mi mirada en tus ojos dormidos. Viento que golpea el cristal, y mi perro no deja de ladrar. Velas encendidas y ese olor a vainilla. Tacto suave, páginas viejas que se rompen como susurros, esos que hielan la piel. Silencios agradables, repetitivos, confusos, afligidos. Mar de estrellas, a veces fugaces, como los amores eternos. Versos inacabados en dedos inexpresivos. Las mejillas rosadas mi color favorito, como el verde, a mi lado. Y supongo que todo esto es lo que me hace ser.

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martes, 22 de octubre de 2013

Camino de la buena suerte


Dicen que donde hubo fuego cenizas quedan, pero que pasa cuando no hay fuego, simplemente todo esta preparado para prender, pero nadie se atreve a encender la cerilla. Con esto no me quiero andar por las ramas, simplemente que a veces te das cuenta de que alguien es lo que buscas sin necesidad de conocerlo. ¿No os ha pasado que con solo una mirada una persona te ha hecho sentir más que con un beso? No sé, será que no creo en las historias de videntes, ni en las cartas que predicen el futuro, solo creo en la simplicidad de las coincidencias.


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